viernes, 29 de agosto de 2014

Mis herramientas para el camino.

Con más de 7 años, la herramientas de mis aventuras me han dejado, mis botas. Sin ellas no hubiera sido posible recorrer los cientos de kilómetros por los que me he dirigido. Han viajado a montañas, sierras, ciudades, regiones, países, incluso a algún continente.

Me llevaron a Londres, a Praga y Berlín, andaron por el Sahara, donde estuvieron por casi todo Egipto, también por Portugal, por Estambul en Turkía, de campamento de supervivencia en una isla llamada Dönk en Oudenaarde (Bélgica). Si empiezo por España no paro, entre otros sitios lo más importante ha sido Soria, la #AventuraMarMenor, #RetoDeLos78, se han recorrido Sierra Espuña, rutas por Moratalla...

Lo mejor de todo esto es que aún habiéndose recorrido todo eso y más, han aguantado, sin ninguna pega, sólo alguna que otra ampolla y sonar las alarmas en los museos del Cairo y en los aeropuertos obligándome a ser cacheado. Hoy me despido de ellas después de tantas aventuras y viajes, han sido una de las más grandes inversiones, tanto hecho por lo que valieron. Han merecido la pena.

¡Ahora a por otras!