Os escribo esto desde el día de después de la subida a la Sagra. Piernas doloridas y cansadas, pero algo mejor de lo que supongo que mañana serán las agujetas. Al día siguiente de la entrada "Preparación para la subida a la Sagra" nos pusimos en marcha a las 7:15 de la mañana destino Sierra de la Sagra junto con los Adventeros. En un 4x4 conducido por Chupa junto a Diego y Espín, sólo podríamos mostrar los nervios que teníamos junto con las ganas sin parar de decir tonterías. El camino se hizo realmente corto y cuando llegamos estacionamos el coche en el refugio, justo dónde deberíamos partir
hasta alcanzar la cumbre.
Seguimos una pista forestal, ya empezaba ya a refrescar, guantes, braga, gorro de nieve eran totalmente imprescindibles, nos dividimos del camino por un sendero en el cuál empecé a notar mi mala forma física, y todo lo que había perdido en este tiempo. Este sólo era el principio. Llegamos a un llano, muy verde, con unas vistas increíbles de la montaña, donde las nubes arropaban la cima, realmente empinado sólo quedaba hacer una cosa, continuar el camino cuesta arriba, con algún que otro descanso para subir a un árbol y posar para las fotos.
Era tanta la altitud que hasta se habían formado pequeñas estalactitas debajo de hundidos en la roca. Después de una pequeña parada para recuperar fuerzas y echarnos aún más fotos nos dispusimos a darle caña al trecho final para alcanzar la ansiada cima.
El viento corría a una gran velocidad y las nubes se movían a realmente rápido, la única diferencia es que éramos nosotros quienes las veíamos, y no al revés. Estábamos por encima de ellas. Finalmente alcanzamos la cima y en un cortavientos hecho con piedras comimos a la hora de las 12:30. ¡Estábamos a 2381 metros de altitud! Se dice rápido.Un rato después efectuamos la bajada. No debería haber sido especialmente dura, sólo que mis cuádriceps me estaban avisando de se iban a subir, menos mal que se calentaron al cabo del tiempo y no lo hicieron. En relativamente poco tiempo, estábamos en el coche de vuelta. [Vídeo].
Ha sido una gran aventura, difícil, pero nada que no se pueda compensar con algo de deporte, habrá que repetirlo, pero en otro sitio, ¿Quién sabe cuando volveré a escribir otra entrada con un nuevo reto?



